Las voces críticas se han acallado, vence la tradición. El último en disentir fue Louis Van Gaal, que en su cartesiana mentalidad neerlandesa nunca entendió porque los británicos se empeñaban en jugar al fútbol en Navidad. Durante años se debatió sobre la incidencia de la acumulación de partidos en esta época del año para explicar el fracaso de los clubs o las selecciones inglesas cuando llegada la primavera se medían con rivales continentales. “Me pondría a llorar si no jugásemos”, replicó Arsène Wenger. Tampoco Jose Mourinho reniega de los históricos hábitos. “Toda Europa nos mira y eso es importante para la Premier League”, dice. Los estadios se llenan de un público festivo y todavía se alienta la costumbre de que el 26 de diciembre bastantes padres lleven por primera vez a sus hijos a los campos en una suerte de ceremonia iniciática.

Es el Boxing Day, acervo y presente. Mientras todos los demás paran, más de 700 equipos británicos de todas las categorías saltan al campo y en el exterior ya se empieza a percibir que igual no es tan mala idea: en Italia ya amagan y también el 26 se disputa un partido de Copa entre Lazio y Fiorentina, el 27 jugarán Inter y Milán. “No lo veo mal, mientras no sea el 25 porque eso es difícil de aceptar por un católico”, dijo en las discusiones del pasado verano Carlo Tavecchio, el dimitido presidente de la federación italiana. Maurizio Beretta, primer ejecutivo de la Liga intentó programar una jornada el 26. Al final reculó y dejó el cargo. En Italia se jugó el 23, se jugará el 30 y se hará de nuevo en la festividad de Reyes. En ese punto habrá un parón hasta el 21 de enero. “Queremos aprovechar los festivos para que la gente vaya a los estadios”, explican los federativos. En Inglaterra se dejó de jugar el día de Navidad a finales de los cincuenta y se esgrimió una cuestión logística, la de que el transporte operaba bajo mínimos.

Trasladar la tradición inglesa a otras latitudes obliga a conocerla y entrar en detalles. El Boxing Day no es un día tan solo futbolístico en el Reino Unido. Es el primer día de las rebajas, una fecha comercial por excelencia; un hito festivo, además, porque en 1871 así se declaró para conmemorar la jornada libre que le daban nobleza y terratenientes a sus empleados domésticos tras entregarles cajas (box) con dinero o restos de comida navideña. La conmemoración clasista derivó en festejo popular cuando el deporte entró en escena. El primer partido de fútbol lo disputaron Sheffield y Hallam en 1960. Y fue un 26 de diciembre. Cricket, rugby o carreras de caballos no faltan en una fecha en la que la gente se echa a la calle.

La evolución del Boxing Day generó a través de los años un aura mítico. Si cada encuentro de fútbol fuese un melón por abrir justo ese día era cuando salían los más sabrosos, cuando se disputaban los mejores partidos. En los diez de la máxima categoría que se jugaron en 1963 se marcaron 66 goles y hubo siete hat-tricks. Los jugadores se batían con lluvia o nieve. Llegaban año tras año los duelos más emocionantes en un ambiente efervescente, los de mayor rivalidad porque el calendario no es lineal como en el resto de Europa sino que se varía para programar duelos que no exijan largos viajes a protagonistas y aficionados. Los más perjudicados este año son los del Swansea, que jugarán en Liverpool a 600 kilómetros de la localidad del sur de Gales. El partido se ha fijado a última hora de la tarde para favorecer los desplazamientos.

Ya no hay dudas. “Nunca cancelaremos los partidos en Navidad”, apunta Martin Glenn”, máximo responsables de la Federación Inglesa. La Premier está de acuerdo e incluso tuvo que recular en su idea de fijar el Arsenal-Liverpool del pasado viernes en la tarde de Nochebuena. La queja de aficionados y trabajadores implicados en todo el montaje del partido llegó hasta la esfera política y ahí se frenó la iniciativa. A quien no se escucha es por ejemplo a Jürgen Klopp, que se queja no por el Boxing Day, pero sí por la acumulación de partidos. La programación de la Premier este año es extenuante, con seis jornadas en apenas 18 días antes de que en el primer fin de semana de 2018 se juegue la Copa. El Boxing Day dejará pendiente la visita del Manchester City a Newcastle para el día 27 y un duelo londinense entre Crystal Palace y Arsenal el 28, pero entre el 30 y el 31 se disputará otra jornada y entre el 1 y el 2 otra más. Bastantes equipos saltarán al campo en año nuevo sin ni siquiera 48 horas de tregua. “Estudiaremos la manera de administrar la plantilla”, se resigna Wenger. Klopp tendrá que envainársela. El fútbol en bucle ya forma parte de las navidades en las islas y el Manchester City, que ya está trece puntos sobre el Manchester United tras el empate de estos el sábado en Leicester, puede dejar el campeonato casi sentenciado si vence a Newcastle, Crystal Palace (ambos fuera de casa) y Watford.



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