• Se cumplen siete años de la muerte del terrorista y líder yihadista de Al Qaeda
  • Fue el responsable de atentados como los del 11-S y del 11-M

“Dios usó nuestra guerra sagrada en Afganistán para acabar con la Unión Soviética. Ahora pedimos a Dios que nos utilice una vez más para acabar con los estadounidenses, para convertirles en sombras de sí mismos”. Así explicaba Osama Bin Laden en 1997 el por qué de su odio acérrimo a Estados Unidos. De hecho, durante más de dos décadas se convirtió en elterrorista más buscado del mundo. Un hombre que fue capaz de inspirar uno de los atentados más trágicos de la historia: el 11-S. El gobierno estadounidense ofreció cincuenta millones de dólares de recompensa para quien apresar al líder de Al Qaeda. Vivo o muerto.

Cuando el 1 de mayo de 2011, el presidente Barack Obama comunicó de forma oficial que el yihadista había sido asesinado durante una operación de las fuerzas especiales, gran parte de la sociedad estadounidense (y mundial) respiró aliviada. “We got him” (lo tenemos), aseguró. Sin embargo, las pruebas de la muerte de Laden y el modo en que se deshicieron del cuerpo en alta mar, han hecho que muchos investigadores duden de la veracidad de la versión oficial. ¿Es posible que el terrorista más buscado aún siga vivo?

De multimillonario a terrorista

Nacido el 10 de marzo de 1957 en Riad (Arabia Saudí), Osama Bin Laden fue el decimoséptimo hijo -eran más de cincuenta hermanos- de Mohammed bin Awad bin Laden, importante magnate saudí de la construcción, y su décima esposa. El pequeño fue criado en un palacio en Jeddah, donde recibió una buena educación. Desde una edad muy temprana, destacó por ser un niño cortés, amable, atento, inteligente y compasivo. Sin embargo, no pudo disfrutar mucho de su padre, que murió en un accidente de helicóptero cuando él contaba con once años. Todo su imperio económico se traspasó a sus progenitores, que pasaron a controlar la gran fortuna.

Su vida transcurrió en el palacio, donde según algunos rumores, al parecer infundados, celebraba con asiduidad fiestas y cometía todo tipo de excesos. Nada más lejos de la realidad: Osama decidió quedarse en Arabia para casarse con una sobrina de su madre, Nawja Ghanem, de catorce años. Esto no hizo que dejase sus estudios de religión y ciencias económicas en la Universidad Abdul Aziz, donde finalmente se graduó en ingeniería civil. Fue en su época estudiantil cuando entró en contacto con otros pensamientos políticos. Recordemos que compartía la doctrina wahabí, mayoritaria entre los suníes, muy rigurosa, puritana -no aceptan plenamente la tecnología ni la música en el ámbito religioso, por ejemplo- y expansionista. Aunque el conocimiento de otras doctrinas más politizadas y anticlericales, sumado a sus antiguas creencias, entró las bases de su propio pensamiento. Entre sus ideas destacaba aquella que decía que los rebeldes eran mártires. Y así lo demostró a partir de entonces con su participación en multitud de atentados.

Bin Laden en la localidad afgana de Tora Bora
Bin Laden en la localidad afgana de Tora Bora (Oficina del Fiscal del Distrito de Nueva York)

Fraguando “la Base”

Su carrera terrorista fue meteórica. Comenzó en 1979 con el apoyo a los rebeldes afganos en su guerra contra la antigua Unión Soviética. Entre las acciones llevadas a cabo, destaca la de organizar el reclutamiento de miles de voluntarios árabes. Fue en aquella época cuando una información sobre Bin Laden empezó a recorrer medio mundo. Presuntamente, la CIA se encargaba de entrenar no sólo a este hombre, sino también a algunos de los terroristas árabes que se dividieron para iniciar una guerra civil durante la década de los noventa. Los llamaron “luchadores por la libertad”. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos siempre negó todo vínculo entre la agencia de inteligencia y cualquier milicia talibán.

Durante los años ochenta, Bin Laden dedicó sus esfuerzos a recaudar fondos y a asesorar a altos cargos árabes en Peshawar y Azzam. También se valió de sus conocimientos en ingeniería para construir, con el beneplácito de la familia real saudí,campamentos, refugios y caminos para los soldados afganos. Durante este período incluso participó en varios combates y en 1988 fundó la organización Al Qaeda junto con Aymán al-Zawahiri y otros catorce socios. Su significado en árabe era del todo común, “La base”, y pretendía unir a todos los grupos de militantes dispersos en cualquier región para luchar contra los soviéticos (y, posteriormente, contra Estados Unidos). Su política de actuación tenía dos vertientes: una centrada en la guerra de guerrillas, como la de Afganistán; y otra, en acciones violentas destinadas a provocar un levantamiento popular que diera lugar a una nueva era para los musulmanes de todo el mundo.

Osama Bin Laden
Osama Bin Laden (Foto archivo)

Hay un hecho que hace que Bin Laden decida romper su relación con el régimen saudí y hasta con su propia familia: el apoyo de Arabia Saudí a Estados Unidos durante la guerra del Golfo de 1991. Osama se siente traicionado y decide exiliarse a Sudán, donde dirigirá una empresa como tapadera terrorista. Acababa de convertirse en el mayor enemigo de ambos países, principalmente de Estados Unidos.

Entre 1983 y 1998 decenas de atentados se sucedieron en todo el mundo gracias al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. Beirut, el Líbano, las torres gemelas del World Trade Center en su primer atentado de 1993, Kenia o Tanzania fueron víctimas de su ira. Pero el objetivo en cada uno de estos países siempre fue la ciudadanía estadounidense de las embajadas, las bases militares u otro tipo de inmuebles. Según sus propias palabras, sólo quería establecer “un verdadero Estado islámico en Arabia Saudí”, que a su juicio se había convertido en una colonia estadounidense. Y añadió que estas acciones no pretendían declarar la guerra a Occidente, sino “al régimen norteamericano, que está en contra de todos los musulmanes”. Las famosas fatwas -decretos religiosos- en forma de carta que Bin Laden envió entre 1996 y 1998, en las que declaraba la guerra santa contra Estados Unidos, pusieron en alerta roja al país de la libertad. Se estaba preparando algo grande: el atentado del 11-S.

El inolvidable 11-S

Lo que menos podíamos imaginar aquel 11 de septiembre de 2001 es lo que sucedería a primera hora de la mañana en tres puntos de Estados Unidos. Cuatro aviones de pasajeros -previamente secuestrados y con toda su tripulación y pasaje dentro- cambiaron su ruta poniendo rumbo al World Trade Center de Nueva York, el Pentágono en el condado de Arlington y a Washington (posiblemente con el objetivo de atentar contra el Capitolio o la Casa Blanca).

Los cuatro aviones volaban con el depósito lleno y, antes de ser desviados de su ruta, se dirigían a Los Ángeles y San Francisco. Los dos primeros impactaron contra las famosas Torres Gemelas de Manhattan. El segundo impacto, retransmitido en directo por las televisiones a nivel mundial, hizo que se descartara la teoría de un accidente. Durante varios minutos ambos edificios se tambalearon, hasta que finalmente se derrumbaron. La Torre Sur, a las 9:59 horas, y la Torre Norte, a las 10:28 horas. Un ensordecedor estruendo hizo retumbar el suelo y la zona se llenó de polvo y escombros. Nadie daba crédito a lo que estaba sucediendo.

Foto extraida de la versión digital de Internet del New York Times.
Foto extraida de la versión digital de Internet del New York Times. (Internet New York Times)

El tercer avión, el vuelo 77 de American Airlines, se estrelló a las 9:37 horas contra una de las fachadas del Pentágono (Virginia), motivo por el que se procedió a la evacuación del Congreso y la Casa Blanca. A las 10:03 horas, el vuelo 93 de United Airlines se estrelló antes de llegar a su destino en un campo de Shanksville (Pensilvania). Según las investigaciones de la Comisión del 11-S, las aeronaves fueron secuestradas tras amenazar a las tripulaciones con navajas, aerosoles y la supuesta colocación de bombas. Los atentados provocaron más de tres mil muertos, cerca de seis mil heridos e incontables desaparecidos, además de la muerte de los diecinueve terroristas.

En octubre de 2003, la televisión Al Jazeera reprodujo una grabación de Bin Laden en la que reivindicaba los atentados del 11-S con la frase: “Es vuestra propia mercancía, que os ha sido devuelta”. Un año más tarde, en plena campaña electoral estadounidense, volvió a aparecer leyendo una carta en la que explicaba los motivos de los atentados del 11-S: “Fue ideado en 1982, cuando Estados Unidos permitió a Israel invadir el Líbano”, dijo el líder yihadista.

El atentado del 11-S contra Estados Unidos no fue el único perpetrado por Bin Laden y su organización terrorista Al Qaeda. Le siguieron los ataques a dos países que estuvieron en la famosa cumbre de las Azores de 2003, en la que se reunieron los presidentes de gobierno de Reino Unido, España, Portugal y Estados Unidos. Al atentado contra este último, le siguieron los de Madrid del 11 de marzo de 2004 y los de Londres del 7 de julio de 2005.

El 11-M supuso un terrible mazazo contra la capital española. Aquella mañana, en plena hora punta, diez explosiones casi simultáneas afectaron a cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid cobrándose la vida de 192 personas e hiriendo a más de mil ochocientas. La rápida actuación de la policía evitó la detonación de otros tres artefactos, que explotaron de forma controlada. A pesar de las hipótesis que se barajaron en un primer momento y que apuntaban a la organización terrorista ETA como la única responsable de lo ocurrido, investigaciones posteriores concluyeron que una célula de terroristas yihadistas pertenecientes a Al Qaeda estaba detrás de la barbarie.

BOMBAS LONDRES ATAQUE DEL 7 DE JULIO. FOTOS TOMADAS POR UN FRANCES, NICOLAS THIOULOUSE EN EL INTERIOR DE LA ESTACION EDGWARE MOMENTOS DESPUES DE UNA DE LAS EXPLOSIONES DEL 7J CON LOS PASAJEROS PROTEGIENDOSE DEL INTENSO HUMO. 07/07/2005.
BOMBAS LONDRES ATAQUE DEL 7 DE JULIO. FOTOS TOMADAS POR UN FRANCES, NICOLAS THIOULOUSE EN EL INTERIOR DE LA ESTACION EDGWARE MOMENTOS DESPUES DE UNA DE LAS EXPLOSIONES DEL 7J CON LOS PASAJEROS PROTEGIENDOSE DEL INTENSO HUMO. 07/07/2005. (ENFOQUE)

Miembros de la misma organización que el 7 de julio de 2005 hicieron detonar cuatro bombas en la red de transporte público de la capital británica, también en plena hora punta de la mañana. Tres de los artefactos explotaron con un intervalo de cincuenta segundos en tres vagones de metro en las estaciones de Edgware Road, entre las de Liverpool Street y Aldgate, y Kings Cross St. Pancras y Russell Square. El cuarto había sido colocado en un autobús en la plaza Tavistock. Durante el ataque fallecieron cincuenta y seis personas, incluidos los cuatro terroristas, y hubo setecientos heridos.

Esta agresión fue una de las más sangrientas en el Reino Unido desde la ocurrida en la localidad escocesa de Lockerbie en 1988. Sin embargo, Al Qaeda volvió a actuar catorce días después del primer atentado al explosionar nuevamente en Londres cuatro bombas, tres en la red de metro y una en un autobús. Afortunadamente, no se tuvieron que lamentar víctimas mortales debido a la baja intensidad de las detonaciones.

¿Vivo o muerto?

Los mensajes televisados de 2003 no serían los únicos que Bin Laden lanzaría al mundo para explicar los motivos de sus violentas acciones. Entre ellos destacaríamos uno de junio de 2009 dirigido al presidente Barack Obama, en el que le acusa de sembrar “nuevas semillas de odio y venganza”.

Hasta su muerte en mayo de 2011, Bin Laden estuvo desaparecido. Sólo se supo de él a través de vídeos que la cadena catarí Al Jazeera emitía. Las fuerzas de seguridad de medio mundo, principalmente las estadounidenses, estaban tras su pista. Se le ubicó en parajes recónditos de Pakistán, en cuevas y montañas, pero nadie daba con su paradero. Hasta que ese día llegó.

Imagen de la guarida del fallecido líder de Al Qaeda, Bin Laden, en la localidad afgana de Tora Bora
Imagen de la guarida del fallecido líder de Al Qaeda, Bin Laden, en la localidad afgana de Tora Bora (Oficina del Fiscal del Distrito de Nueva York)

El 1 de mayo de 2011 se puso en marcha la llamada Operación Gerónimo y unidades del Grupo de Desarrollo de Guerra Naval Especial de Estados Unidos, en coordinación con la CIA, asaltaron el refugio del terrorista en la localidad de Abbottabad (Pakistán). El enfrentamiento se saldó con la muerte a tiros de Bin Laden y de cuatro personas más, entre ellas la esposa del millonario saudí. El cadáver de Laden apareció completamente desarmado y con dos disparos, uno en el ojo izquierdo y otro en el pecho. Algunas fuentes informaron de que utilizó como escudo humano a su propia mujer, aunque la versión oficial descartó este dato.

Una vez conocido el incidente, surgieron una serie de controversias que cuestionaban la veracidad de las informaciones ofrecidas por el gobierno americano. Entre ellas, por qué no se pudo arrestar vivo al terrorista y a qué se debió el accidente de helicóptero sufrido por uno de los operativos militares estadounidenses. Otra de las polémicas sobrevino cuando se lanzó el cuerpo de Bin Laden al mar para, presuntamente, evitar que le convirtieran en mártir en su país. Todo ello se sumaba a la negativa del gobierno de Estados Unidos a publicar las fotografías y las muestras de ADN que habían recogido el día del incidente.

Biden, Obama y Clinton, entonces secretaria de Estado, en la Casa Blanca el 2 de mayo de 2011
Biden, Obama y Clinton, entonces secretaria de Estado, en la Casa Blanca el 2 de mayo de 2011 (Pete Souza / GTRES)

A partir de aquí, numerosos investigadores apuntan a que Estados Unidos oculta la verdad de la muerte de Bin Laden. Incluso Amnistía Internacional denunció la supuesta ilegalidad cometida como consecuencia del asesinato de un hombre completamente desarmado. Osama Bin Laden dejó tras de sí cientos de atentados, miles de muertes, cuatro esposas y diecinueve hijos. Uno de ellos pidió asilo político en España en 2008, pero le fue denegado.

Con el asesinato de uno de los terroristas más buscados, Estados Unidos creyó que erradicaría el terrorismo. Pero nada más lejos de la realidad. La herencia de Bin Laden sigue activa. Y según los expertos en terrorismo yihadista, “nunca se ha ido, permanece fuerte y se prepara para volver a atacar Occidente”.

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