Messi festejó su gol de penalti con los compañeros primero y contra el Bernabéu después, toda vez que se puso como Jesucristo en la cruz, brazos extendidos y quieto, paladeando la alegría azulgrana y la rabia blanca. Su tanto fue definitivo porque el Madrid, con uno menos, ya no pudo dar réplica al fútbol del Barça, pausado desde atrás y agitado arriba, el juego que ya ha imprimido Valverde al equipo. “Estamos contentos porque hemos ganado a un gran equipo. Es el clásico, un partido importante”, convino con orgullo el entrenador azulgrana, Ernesto Valverde. El triunfo fue contundente, pero no las tenía todas consigo el Barça tras el primer acto.

Arrancó el Madrid con ímpetu y apenas le dejó jugar al conjunto culer. “En la primera parte han tenido llegadas con peligro y nos dificultaban con el uno contra uno que hacían por todo el campo”, expuso Iniesta. Un análisis similar hizo Valverde: “Nos han planteado un partido en el que nos igualaban en la salida de juego para evitar que la sacáramos desde atrás, una presión muy alta. Nos obligaban a jugar en largo y ahí son fuertes. No teníamos mucha pelota a no ser que saltáramos esa línea de presión”. Y cuando se torció el asunto, cuando el Madrid llegó al área rival, apareció Ter Stegen. “Es fundamental por lo que para y porque es el primero en la salida de juego, por su calma también. A veces todos nerviosos a su alrededor, pero él está tranquilo”, le elogió Valverde. “Es a lo que nos tiene acostumbrados”, se sumó Guillermo Amor, responsable de las relaciones institucionales del Barcelona; “en la situaciones límites está a la altura. Es un jugador más de campo por cómo se desenvuelve con los pies, pero bajo palos es que es muy bueno”.

Tras el entreacto el Barça recuperó la pelota y su estilo, también el picante. “Era una cuestión de perseverar”, señaló Valverde; “hemos conseguido el control del juego y ellos tenían desgaste, por lo que han ido llegando las ocasiones y los goles”, resumió Valverde. “En la segunda nos hemos encontrado más cómodos”, certificó Iniesta. “También porque hemos conseguido la tranquilidad y se ha notado que tenían a un jugador menos”, agregó Sergi Roberto. Luis Suárez apostilló: “La clave es estar juntitos y compactos, hacer una presión colectiva”. Así que Valverde recalcó el mérito de los suyos antes que el demérito del Madrid: “No creo que nos hayan dado el balón sino que hemos conseguido superar esa presión y hacerlo mejor. El paso del tiempo y el cansancio también se deja ver, claro”. Aunque exigente como es, Valverde tiró de humildad –“no creo haber ganado el partido tácticamente”, dijo- y sacó un pero al equipo: “Nos hemos confundido en la segunda parte porque jugábamos más en nuestro campo y por eso ellos más ocasiones con 10 que con 11. Al Madrid no se le puede dar por muerto nunca, ni con uno menos”, resolvió.

La victoria catapulta al Barcelona todavía más, dado que ya está a 14 puntos del Madrid –que tiene un partido pendiente ante el Leganés por su participación y triunfo en el Mundial de Clubes-, a nueve del Atlético (segundo en la tabla) y a 11 del Valencia, que se las verá con el Villarreal. Valverde, sin embargo, no quiso lanzar las campanas al vuelo. “Somos dos equipos que en un partido determinado puede estar por delante, pero a larga se verá que somos muy parejos”, expuso el técnico; “pero esto es una lección para todos porque en pretemporada ellos jugaron muy bien y nos ganaron, y ahora le hemos dado la vuelta y ellos lucharán por volver a dársela”. Luis Suárez se alineó con el mister: “Esto es muy largo, 14 puntos y un partido menos no es para cantar victoria. Tenemos rivales como el Valencia y el Atlético y no tenemos margen de error”. Lo mismo opinó Sergi Roberto: “La distancia es amplia, pero no nos podemos relajar porque tenemos a otros equipos que aprietan”. Iniesta, sin embargo, se dejó ir un poco: “Esta victoria significa dar un paso más en esta Liga, tres puntos más de diferencia con el Madrid, la derrota del Atlético también… Más allá de la clasificación felicitar al equipo por el trabajo y por ganar en un escenario como este”.

La distancia con el Madrid, sin embargo, no le parece definitiva al vestuario azulgrana, que sabe del espíritu combativo del eterno rival. “No es media Liga este triunfo, no lo creo”, rebatió Valverde; “es que no hemos llegado ni a la mitad de la competición. Vamos en cabeza y con cierta distancia, pero no hay nada decidido con todo lo que queda por delante”. Le secundó Iniesta: “No descarto al Madrid, quedan muchos puntos y el fútbol ha demostrado cosas imposibles. Sería irrespetuoso pensar que la diferencia de los equipos es la diferencia de puntos, por lo que nosotros no los descartamos para la pelea de la Liga”. La receta de Valverde es ir paso a paso: “Mi intención es que no nos gane ningún rival… Pero esa es la intención del Atlético y el Madrid también. Conseguir puntos es costoso, pero perderlos, se hace a toda pastilla”. Aunque por el momento, el Barça es insuperable –14 triunfos y tres empates en la competición- como bien demostró en el Bernabéu.



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